Queda otro momento contar un poco la historia de este facinante país; multicultural, multireligioso, recientemente salido de una guerra civil. (hace un mes se firmo el alto el fuego formal que se encontraba de hecho hace dos años). Resistiendo a la influencia de la gran India, esta pequeña isla de 200km de ancho por un poco mas de 300 a lo largo, tiene además de uno de los mejores te del mundo, una cultura milenaria con gran presencia budista vinculada estrechamente a la vida política y cultural de la isla; sin olvidar en esta historia la presencia inglesa.
Si bien Colombo es la capital, Kandy es el polo cultural budista de la isla por tener una de las reliquias mas importante para el budismo: “el diente del buda”, pero seamos mas precisos: su canino; creo que el izquierdo. O al menos eso dicen. Está guardado bajo varias llaves dentro del tempo y no es exhibido ni siquiera cuando se realiza la peregrinación una vez al año, donde sale dentro del cofre que lo aloja. Durante la guerra civil fue blanco de atentados por parte de los tamiles, un grupo separatista induista que se encuentra en el norte de la isla, por eso es muy vigilado, presencia militar incluida, hasta firmado el tratado de paz.
La ciudad está llena de vida, que, como es costumbre budista según el sol. Parece que comienza bien temprano en la mañana, lo que es seguro que es muy difícil encontrar un lugar para cenar después de las 9 de la noche.